Luther Blissett es un seudónimo colectivo usado por un grupo de activistas, artistas, agitadores y agitadoras italianos y de otros países: fue un referente del movimiento antiglobalización y de la cultura libre en la segunda mitad de los años 90.
Irrumpió en el mercado editorial con el bestseller combativo Q: vendió un millón de copias aun pudiendo ser descargado gratuitamente en la plataforma Creative Commons y fue traducido en 30 países.
Mediante una compleja trama histórica, la novela narra las sublevaciones protestantes, la rebelión del campesinado alemán y el desarrollo del fraude bancario a gran escala en el año 1500: fue calificada por los críticos como obra maestra.
Con estas premisas surgió el deseo de añadir este escrito al repertorio de mis lecturas. Tengo la suerte de ser nativo en la lengua en la que Q fue escrita, el italiano, así que fue natural empezar la búsqueda por una edición del libro en el idioma original.
La primera opción y la más obvia fue visitar la página de Amazon. Había dos ediciones disponibles en italiano: elijo la que tiene la portada más atractiva (¡qué importante resulta ser esto en un libro!) y que coincide con ser la más barata. Son 16€ más 0,99€ de envío standard (no, no tengo Amazon Prime). Lo recibiré el lunes 30 de septiembre.
Estoy a punto de hacer clic en el botón Confirmar pedido cuando pienso.. ¿y si lo encuentras en Wallapop? El hecho de que la italiana sea la comunidad extranjera más numerosa de Barcelona me hace confiar en que pueda dar con la versión original que estoy buscando: así me sucedió con la extraordinaria tetralogía de Elena Ferrante, L’amica geniale y con el clásico contemporáneo juvenil, Jack Frusciante è uscito dal gruppo.
Y efectivamente: el primer resultado de mi búsqueda es que Stefano N. vende el libro en italiano y lo entrega en el Borne. Es la misma edición que había encontrado en Amazon. Intercambiamos unos mensajes y quedamos por la tarde del mismo día. Ya con el libro en las manos y disfrutando del tacto de la cubierta, después de unos minutos empiezo a pensar en lo que acaba de pasar. Y en por qué Wallapop es (a menudo) mejor que Amazon.
Por el precio: el libro me ha costado 7€. He intentado regatear a 5€ pero Stefano ha sido amablemente inflexible. Cuesta 14€ en tienda me dice. 16€ para ser exactos, con el envío 16,99€. Es de segunda mano, sí, pero es un libro y está muy bien conservado, en perfectas condiciones. Poco más que debatir, el libro es un 62% más barato en Wallapop.
Por el plazo de entrega: con Wallapop he podido disfrutar del libro el mismo día. Son cinco días antes que la entrega prevista por Amazon, una enormidad. No ha sido esta la primera vez que encuentro lo que busco y lo recojo el mismo día. Incluso regalos de última hora.
Por la posibilidad de ver y tocar el producto y darte cuenta si cumple tus expectativas. Admito que las paginas eran blancas y lisas y que me desencantó un poco que no fueran amarillentas y rugosas al tacto, pero no fue razón para hacer saltar el trato.
Por la customer experience: extraído de internet, Customer Experience es la suma de todas las experiencias que una persona tiene sobre una compañía al relacionarse con ella de cualquier manera, tanto antes de ser su cliente como durante y después de la relación comercial entre cliente y empresa.
En esta transacción considero a Stefano el vendedor, yo soy el cliente mientras que Wallapop es la plataforma que nos ha puesto en contacto.
Quedo con Stefano delante del Palau de la Música, un lugar atractivo pero no por eso demasiado entretenido. Se puede fácilmente hacer un reportaje sobre los lugares y los puntos de tu ciudad, la mayoría de ellos inexplorados, que descubres y conoces con las Wallapop dates.
Stefano es puntual y vamos andando hasta el portal de su casa en Carrer Sant Pere mes Alt. Sube a su piso y baja con el libro. En la calle hablamos un rato de literatura, de la sorprendente salida que tienen los libros de segunda mano en italiano en Barcelona, de cómo está evolucionando el Borne y recordamos uno de los bares más singulares de Barcelona, el Bar Pasajes: ubicado en una antigua portería justo en frente del portal de Stefano, ahora ha desaparecido para dejar sitio a una anodina tienda Flax and Kale. Se crea una pequeña complicidad y nos despedimos con un ¡a presto!
En resumen, una experiencia de cliente a 360º donde tienes la oportunidad de interactuar personalmente con el vendedor, examinar el producto y emplear todos tus sentidos. Presenta obvias diferencias con el paquete de cartón y su sonrisita abstracta estampada que te entrega una de las empresas de transporte subcontratadas por Amazon.
Queda un último punto que merece una mención aparte porque no es un aspecto meramente comercial como los arriba mencionados: y este es el de la sostenibilidad. La importancia de fomentar el uso eficiente de los recursos y la energía y atajar la espiral de sobreproducción y consumismo en el que nos vemos atrapados y atrapadas.
Una manera muy sencilla de medir la sostenibilidad de nuestras decisiones es estimando el impacto ambiental que tienen nuestras acciones (incluidas las transacciones obviamente). Esta compra a través de Wallapop es fácil de calcular: el libro era de segunda mano y fui a recogerlo a pie. Significa un numero redondo de 0 g de emisiones.
Lo mismo no se puede decir si la compra hubiera sido realizada en Amazon: sin mencionar el coste ambiental de fabricar un nuevo producto de consumo, Seur, una de las mayores empresas de mensajería Españolas, en 2017 ha calculado un promedio de 0,738 kg de emisiones CO₂ por paquete entregado.
Reutilizar es siempre mejor que reciclar.